Light for the Last Days

De Salvar el Planeta?

¿Es esta la última oportunidad de salvar el planeta?

Se escuchan por todo el mundo voces advirtiendonos acerca del coste tremendo del calentamiento global. Los periódicos y la televisión están llenos de predicciones calamitosas que muestran el colapso de la economía mundial, la muerte de millones de personas a causa de la sequía, el hambre e inundaciones en Londres, Nueva York y Tokio junto con otras grandes metrópolis que se hundirían bajo el avance de los mares. También se predice que toda vida marina desaparecerá en 50 años.

Existen varias explicaciones acerca de todo esto. Las principales son estas tres:

  1.   El calentamiento global es real y es causado por actividades humanas como la combustión de fósiles, petróleo y gas, y la destrucción de la pluvisilva. De manera que los gobiernos deben tomar medidas urgentes para salvar al mundo de esta catástrofe.
  2.   El calentamiento global es real pero su causa no se puede confirmar. Podría ser el resultado de la actividad solar y parte del ciclo de calentamiento y enfriamiento de la tierra. En ese caso, los gobiernos no pueden hacer nada.
  1.   El calentamiento global es una decepción utilizada por aquellos que quieren establecer un gobierno mundial. Están intentando amedrentar a la gente para

someterlos así as sus planes.

Analicemos estas alternativas:

1. El calentamiento global es real y es causado por actividades humanas.

De acuerdo con el Panel Intergubernamental del Cambio Climático apoyado por la ONU, las temperaturas globales podrían incrementar entre 1.4 y 5.8 grados centígrados entre los años 1990 y 2100. Un incremento en las temperaturas globales puede acarrear también otros cambios tal come la subida de los niveles oceánicos y cambios en los ritmos de las precipitaciones. Estos cambios pueden incrementar la frecuencia e intensidad de condiciones meteorológicas extremas como inundaciones, sequías, olas de calor, huracanes y tornados. Otras consecuencias derivadas son cosechas agrícolas menguadas, perdida de glaciares, reducción en los flujos de las corrientes estivales, extinción de muchas especies e incremento en el número de organismos portadores de enfermedad.

La Sociedad Meteorológica de EEUU adoptó una declaración de su consejo de 2003 que dice: “Las actividades humanas se han convertido en una fuente principal de cambios en el medio ambiente. Las consecuencias climáticas de la creciente abundancia atmosférica de los gases de efecto invernadero deben considerarse de forma urgente … Debido a que los gases de efecto invernadero siguen creciendo, estamos de hecho, llevando a cabo un experimento climático mundial sin planificación ni control cuyos resultados podrían presentar retos para nuestra sabiduría y capacidad de predicción al tiempo que impactarían de forma significativa a nuestros sistemas naturales y sociales. Este es un problema de largo alcance que requiere una perspectiva a largo plazo. Nuestros líderes actuales y también los futuros dirigentes se enfrentan a decisiones importantes.”

Se han celebrado manifestaciones en todo el mundo demandando que los gobiernos tomen medidas contra la amenaza del calentamiento global. Tony Blair declaró que el Informe Stern acerca del calentamiento global es el infor

 

me más importante de perspectiva futura publicado por su gobierno. La canciller alemana Angela Merkel, ha dicho que lidiar con el cambio climático será una de las prioridades de el liderazgo alemán del grupo de los G8 de países industrializados en el 2007. La secretaria de asuntos exteriores británica Margaret Beckett explicó a una audiencia en Delhi que el subcontinente indio podría enfrentarse a una mezcla de sequías y elevación de los niveles del mar que provocaría la destrucción de muchas cosechas y forzaría a millones de personas a dejar sus casas como consecuencia de las crecientes temperaturas globales.

2.  El calentamiento global es real pero su causa podría ser la actividad solar

Un pequeño grupo de científicos propone que cambios climáticos actuales como el calentamiento global se deben a cambios en la actividad solar y no a la emanación de gases invernaderos en la tierra. El sol proporciona toda la energía que controla el clima en nuestro planeta pero no es la estrella constante que parece. Estudios detallados llevados a cabo durante los últimos 20 años muestran incrementos moderados en los volúmenes totales de energía y luminosidad del sol cuando la actividad de las manchas solares incrementa durante el apogeo de su ciclo de 11 años. El sol se encuentra en estos momentos en el ciclo de actividad más alto en los últimos 300 años. Este ciclo podría dar paso a un enfriamiento del planeta seguido de una mini era glacial.

3.  El calentamiento global es un engaño

También están los que mantienen un escepticismo acérrimo sobre este tema. Christopher Monckton escribió un artículo en el periódico británico Sunday Telegraph (5/11/06) titulado „No se lo crea‟. Empieza el artículo sugiriendo que „la alarma acerca de los cambios climáticos se debe interpretar menos bajo el lema „salvar el planeta‟ que bajo la visión estremecedora de Jacques Chirac de “crear un gobierno mundial”.‟

Proporciona también dentro del artículo pruebas acerca de la falsificación de información sobre este tema por parte de la agencia de la ONU, Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC). Cita a David Deming, un geólogo de la Universidad de Oklahoma que escribió un artículo reconstruyendo las temperaturas norteamericanas basadas en data de perforaciones. Este artículo le proporcionó credibilidad y el IPCC lo invitó a que contribuyera a sus investigaciones. Deming dice, “Pensaron que yo era uno de ellos, alguien que pervertiría la ciencia en pos de objetivos sociales o políticos. Uno de ellos dejó caer su guardia. Uno de las personas importantes que trabaja en el área de cambio climático y calentamiento global me envió un correo electrónico sorprendente que decía: „Hemos borrado el Óptimo Climático Medieval‟.”

El Óptimo Climático Medieval es hito histórico muy documentado que demuestra que las temperaturas en ese periodo eran 3 grados centígrados más altas que hoy en día. Monckton dice: “No había glaciares en los Andes aunque hoy en día existen. Había granjas vikingas en Groenlandia que hoy en día están sepultadas bajo el permafrost. Había muy poco hielo en el Polo Norte: un escuadrón naval chino navegó a través del polo sin encontrar hielo en 1421. Los datos proporcionados por más de 6000 perforaciones en todo el mundo demuestran que las temperaturas en la Edad Media eran más altas que las actuales.”

Después de ese periodo, las temperaturas cayeron a niveles mucho más bajos que los actuales. Los siglos 17 y 18 experimentaron una „Pequeña Edad de Hielo‟. Existen cuadros de esta época que muestran el río Támesis helado de tal forma a la altura del Puente de Londres que se pudo celebrar la Feria de la Escarcha en 1607 con la edificación de una ciudad de tiendas y un parque de atracciones que incluía una bolera sobre hielo. Hoy en día ni siquiera se puede ver una capa fina de hielo en zona alguna del río Támesis.

El informe original que el IPCC encargado en 1966 incluía una gráfica de los últimos 1000 años que mostraba correctamente temperaturas más altas durante el periodo medieval. Sin embargo, el informe publicado en el año 2001, contiene una nueva gráfica que mantiene una temperatura uniforme hasta el comienzo de la era industrial donde empieza a elevarse. Esta gráfica concluía de forma errónea que el siglo 20 ha sido el más caliente en los últimos 1000 años. Esto demuestra que la agencia de la ONU está falsificando de forma deliberada los datos históricos.

El calentamiento global y el gobierno mundial

Es posible también que exista un elemento de verdad en estas tres posibilidades. El calentamiento global podría ser causado en parte por la humanidad y en parte por la actividad solar. Esta claro también que este fenómeno se está utilizando para fomentar la idea de un gobierno apoyado por la ONU que solucionaría el problema. Sea verdadero o falso, este es un tema ideal para aunar a las naciones. Se puede argüir que ningún gobierno puede resolver el problema por si mismo y que si no se resuelve todos moriremos. Es necesario que las naciones trabajen juntas para resolverlo. También se puede utilizar para proporcionar a los gobiernos con excusas para incrementar los impuestos e imponer un mayor control sobre sus poblaciones, especialmente en materia de viajes.

En su artículo, Cristopher Monckton alude a las declaraciones del presidente francés Jacques Chirac que enlazan la preocupación acerca del medio ambiente con su plan de gobierno mundial. Chirac escribió un artículo para la revista New Scientist (19/5/05) acerca de la necesidad de hacer campaña por el medio ambiente en el que decía: “Este esfuerzo se enfocaría sobre la necesidad de reforzar un gobierno global del medio ambiente, algo por lo que Francia campaña de forma incansable, en particular por su propuesta de crear una Organización del Medio Ambiente de la ONU que se debatirá con los jefes de gobierno en la cumbre de la ONU de Nueva York en septiembre de este año”. En un discurso ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en la Haya el 20/11/2000 dijo: “Por primera vez, la humanidad está instituyendo un instrumento de gobierno global genuino que debería de encuadrarse dentro de la Organización Mundial del Medio Ambiente que Francia y la Unión Europea quieren establecer”. (El énfasis en negrita es mío.)

Resulta interesante notar que ya existe un consenso de opinión sobre este tema a favor de la agenda ecológica (green) entre los tres partidos mayoritarios de Gran Bretaña. Este consenso es compartido por los poderes que dominan la UE. Con la creciente influencia de los demócratas en los EEUU, es muy posible que la agenda del medio ambiente tome ascendencia sobre la „Guerra contra el Terrorismo ‟. Si se puede convencer a Rusia, China e India a unirse al llamado ecológico, el apremio por imponer una solución global al problema del cambio climático podría ser irresistible para el resto del mundo.

El medio ambiente – un asunto espiritual

También resulta interesante el que exista una idea semi-religiosa conectada al movimiento medio ambiental: la Teoría Gaia derivada del nombre de la antigua diosa griega de la tierra. Esta teoría fue desarrollada por el científico británico James Lovelock durante los años 60 al tiempo que trabajaba en el proyecto Viking que investigaba la posibilidad de encontrar vida en Marte. Examinando lo que sustenta la vida sobre la tierra y al observar la atmósfera terráquea con su equilibrio delicado de oxígeno, hidrógeno, nitrógeno, metano y trazas de otros elementos, se le ocurrió que la tierra se podía equiparar a un organismo vivo e interdependiente capaz de regularse a si mismo y de eliminar lesiones como lo hace el cuerpo que lucha contra sus enfermedades y lesiones.

De acuerdo con esta idea, la tierra es un sistema vivo, inmenso y eternamente interactivo – un planeta vivo, que flota en el espacio y en el que cada parte de su gran mecanismo afecta a todas las otras para bien o para mal. La tierra posee órganos que tienen una importancia especial como los bosques pluvisilva y los humedales que son más vitales para el medio ambiente global que otras partes del sistema. Siguiendo con la analogía del cuerpo humano, es posible perder el dedo meñique y sobrevivir, pero resulta imposible vivir sin los pulmones. De manera que la tierra puede perder algunas especies de animales debido a la negligencia humana y sobrevivir pero si uno de sus órganos vitales fuera amenazado, tendría que luchar contra la interferencia humana o morir.

En algunos círculos del movimiento ecológico se avanza la idea de que los desastres que ocurren en la tierra son advertencias que Gaia da a la razón humana para que dejemos de destruir el único planeta donde podemos vivir. En otras palabras, Gaia podría estar actuando y ejerciendo un juicio sobre la humanidad por ensuciar el planeta. De acuerdo con esta interpretación los desastres naturales representan la lucha de la tierra contra la degradación humana del planeta. Esto lleva a la creencia Nueva Era de que tenemos que volver a una unidad íntima con el planeta y con los demás habitantes si queremos salvar la tierra.

La Biblia enseña un concepto diferente – el Dios personal que creó la tierra y dio a la humanidad la tarea de cuidarla está hablando a través de estos acontecimientos que Él mismo predijo en las escrituras de los profetas y del Señor Jesucristo hace ya muchos siglos. Es verdad que la tierra es una entidad interdependiente creada por Dios como algo “muy bueno”. Todo lo que necesitamos para existir se mantiene bajo un equilibrio delicado en el único planeta en el que podemos vivir. La distancia entre la tierra y el sol, la atmósfera, el ciclo hidrológico, el suelo cultivable, todo está dispuesto de manera exacta para que la vida prolifere.

El principio de evolución que atribuye la formación del mundo a un accidente resulta tan absurdo como la posibilidad de que el ordenador que utilizo para escribir este artículo exista como consecuencia de una asociación espontánea o accidental de todos los áto mos que lo componen en el orden exacto de esta máquina. No hay diseño sin diseñador ni creación sin creador. Existen abundantes pruebas para aquellos que quieran buscarlas que el Dios Creador y no a un sistema de evolución aleatoria, proporciona respuestas claras acerca de nuestra existencia en la tierra.

El relato de Génesis otorga „potestad‟ a la humanidad sobre la tierra en el sentido de cuidado de sus recursos y sus seres vivientes, en armonía con Dios Creador, no en el sentido de saqueo (Génesis 1:26-28, Salmo 8). Pero la desobediencia humana a Dios causó la degradación de la tierra con la primera Caída (Génesis 3) y el Diluvio (Génesis 6-8), echando a perder la „muy buena‟ creación.

Cuando consultamos las escrituras del polo temporal opuesto de la Biblia y observamos los acontecimientos del final de esta era, también parece claro que los desastres que afectan a la tierra continuarán aumentando hacia el final de este periodo. Jesús dijo acerca de los días que preceden a su segunda venida: “habrá grandes terremotos, y plagas y hambres en diversos lugares; y habrá terrores y grandes señales del cielo. … Y habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra, angustia entre las naciones, perplejas a causa del rugido del mar y de las olas, desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las potencias de los cielos serán sacudidas.” (San Lucas 21:11, 25-6)

La ferocidad de las tormentas tropicales que devastan las regiones costeras ha crecido de manera pronunciada, algo que muchos científicos conectan al cambio climático causado por el calentamiento global. En Isaías 24, hay una sección apocalíptica que describe la destrucción causada por acontecimientos incontrolables en los últimos días de esta era donde ciudades quedan desoladas y sus habitantes dispersos: “También la tierra es profanada por sus habitantes, porque traspasaron las leyes, violaron los estatutos, quebrantaron el pacto eterno” (Isaías 24:5). Resulta interesante que en Isaías 24:16, se habla también de “Los pérfidos” que “obran con perfidia”. Esto establece una conexión entre el tema del medio ambiente y aquellos que lo utilizan con propósitos pérfidos (es decir, el gobierno mundial del anticristo).

Las profecías en la Biblia advierten acerca de un tiempo cercano de gran aflicción en el que el calor será intenso, habrá incendios forestales y el agua no será potable, habrá tormentas violentas y desastres naturales que acarrearán hambre, enfermedades y muerte. “El primero tocó la trompeta, y vino granizo y fuego mezclados con sangre, y fueron arrojados a la tierra; y se quemó la tercera parte de la tierra, se quemó la tercera parte de los árboles y se quemó toda la hierba verde. El segundo ángel tocó la trompeta, y algo como una gran montaña ardiendo en llamas fue arrojado al mar, y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres que estaban en el mar y que tenían vida; y la tercera parte de los barcos fue destruida. El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre los manantiales de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo; y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y muchos hombres murieron por causa de las aguas, porque se habían vuelto amargas.” (Apocalipsis 8:7-11). Apocalipsis 16 describe un tiempo en el que “al sol le fue dado quemar a los hombres con fuego”, cuando se seca el río Éufrates y hay “el gran río Éufrates; y sus aguas se secaron … y hubo un gran terremoto tal como no lo había habido desde que el hombre está sobre la tierra; fue tan grande y poderoso terremoto.” (Apocalipsis 16: 8, 12 & 18)

Sea cual sea la verdad acerca del calentamiento global, este es un tema que se adecua a la posibilidad de encauzar al mundo hacia el gobierno mundial profetizado en Apocalipsis 13. La persona que dé una solución a este problema bien podría ser proclamada el Salvador que ofrecerá „paz y seguridad‟ y será adorado como el nuevo Mesías.

Lejos de solventar los problemas, el gobierno mundial del anticristo llevará al mundo al borde de la destrucción. Sólo el retorno del Señor Jesucristo salvará al mundo. Después de Su retorno, la tierra se repondrá de forma milagrosa y volverá a convertirse en el precioso y fértil mundo capaz de sustentar las necesidades de los pueblos durante el reino milenario de Jesús cuando “la tierra estará llena del conocimiento del SEÑOR como las aguas cubren el mar.” (Isaías 11:9).

Tony Pearce

Tony Pearce

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