Light for the Last Days

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El futuro de nuestro planeta

Muchas personas hoy en día se preguntan cuál es el futuro de nuestro planeta. Existe una ansiedad generalizada acerca de la situación financiera, la proliferación de armas de destrucción masiva, el terrorismo, el medio ambiente, el desorden social y la violencia. Un número de situaciones mundiales podrían volcarnos repentinamente a una nueva crisis aterradora que cree caos y anarquía o nos conduzca hacia un gobierno dictatorial con enormes recursos técnicos a su disposición para controlar a la población.

Hoy presenciamos acontecimientos que se perfilan para un periodo de gran angustia profetizado por el Señor para los últimos días de esta era:

21 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 22 Y si aquellos días no fueran acortados, nadie sería salvo; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. Mateo 24.21-22

Esta crisis llegará a su fin con el regreso de Jesús el Mesías. Pero este acontecimiento no será el fin del mundo, sino el fin de esta era y el comienzo de la Nueva Era de Dios. (Ten en cuenta que la versión autorizada de la Biblia traduce la pregunta que hacen los discípulos acerca de la segunda venida de Jesús como:

“¿Qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?” Mateo 24.3

Sin embargo, la palabra traducida como ‘mundo’ aquí es ‘eón’, que también puede traducirse como ‘edad’ u ‘era’, como se hace generalmente en las versiones modernas. Yo creo que las palabras siguientes representan la descripción que da Jesús de lo que sucederá al final de esta era, y no el fin del mundo.

Cuando Jesús regrese, tomará control del mundo y lo gobernará directamente desde el templo restaurado en Jerusalén (Apocalipsis 20, Ezequiel 40-48). El diablo, responsable de todo el pecado y la miseria de esta era, será arrojado al abismo desde donde no podrá seguir engañando a las naciones (Apocalipsis 20.1-3). Según Apocalipsis, este reinado del Mesías en la tierra durará 1000 años:

Ellos vivieron y reinaron con Cristo/Mesías por mil años… serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con Él mil años. Apocalipsis 20.4-6

Esto corresponde con las palabras de los profetas hebreos acerca de la era del reino mesiánico. Uno de los pasajes más conocidos sobre este tema es Isaías 2.1-4:

Lo que vio Isaías hijo de Amoz, acerca de Judá y de Jerusalén. 2 Acontecerá que al final de los tiempos será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes; será exaltado sobre los collados y correrán a él todas las naciones. 3 Vendrán muchos pueblos y dirán: «Venid, subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob. Él nos enseñará sus caminos y caminaremos por sus sendas.» Porque de Sión saldrá la Ley y de Jerusalén la palabra de Jehová. 4 Él juzgará entre las naciones y reprenderá a muchos pueblos. Convertirán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la guerra. Isaías 2.1-4

Este es uno de los muchos pasajes de los profetas hebreos que hablan de un tiempo de paz y justicia en la tierra y del gobierno mundial del Mesías. Corresponde a pasajes del Nuevo Testamento que hablan de la Segunda Venida de Jesús. Si interpretas la Biblia de forma literal, debe haber un tiempo así en la tierra después del regreso físico del Señor Jesús a la tierra.

Lo que nos dice la profecía bíblica

La primera venida de Jesús

Según el libro del Apocalipsis, esta era actual terminará con un tiempo de grandes problemas en la tierra y la batalla final en Armagedón. Entonces Jesús regresará con todo el poder de Dios a su disposición. Esta venida será totalmente diferente de su primera venida cuando vino a cumplir las profecías del siervo sufriente Mesías y a entregar su vida como sacrificio por los pecados del mundo. El pasaje más conocido sobre este tema es Isaías 53, que profetiza los sufrimientos del Mesías:

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, ¡pero nosotros lo tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios! 5 Mas él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cayó sobre él el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados.  6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Isaías 53.4-6

Jesús cumplió esta profecía y muchas otras en su primera venida.

Para obtener más detalles acerca de esto, descarga nuestro artículo:

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Vino y nació como un niño, un Hijo descendiente del Rey David, a vivir una vida perfecta y sin pecado, y a demostrar su poder divino a través de sus milagros. Fue rechazado y condenado a morir en la cruz donde cargó con los pecados del mundo. Resucitó de entre los muertos y envió a sus discípulos a predicar el mensaje del Evangelio: que los pecados son perdonados mediante el arrepentimiento y la fe en Su muerte en la cruz. Los que aceptan esta salvación nacen de nuevo y resucitarán a vida eterna y serán salvos del infierno.

Él prometió que vendría por segunda vez en un acontecimiento a través del que demostrará el poder sobrenatural que proviene de Dios y acarreará un cambio total en la tierra. En Hechos 1.11 el ángel dijo a los discípulos:

11 los cuales les dijeron: —Galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como lo habéis visto ir al cielo. Hechos 1.11

La segunda venida de Jesús

Jesús ascendió en las “nubes del cielo” (la gloria de Dios), así que volverá también en las nubes del cielo (Daniel 7.13). Ascendió desde el Monte de los Olivos al lado este de Jerusalén, así que volverá también al Monte de los Olivos (Zacarías 14.3-4). Vendrá como Rey Mesías reinante de la profecía hebrea. El gobierno estará “sobre sus hombros” y reinará como “el Dios poderoso” en el trono de David (Isaías 9.6-7).

En su primera venida, Él se sometió al gobierno injusto de hombres malvados que lo mataron por crucifixión. En su segunda venida, los impíos se someterán a su juicio (Apocalipsis 6.15-17).

15 Los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, todo esclavo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes, 16 y decían a los montes y a las peñas: «Caed sobre nosotros y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero, 17 porque el gran día de su ira ha llegado y ¿quién podrá sostenerse en pie?» Apocalipsis 6.15-17

Él hará guerra contra los ejércitos reunidos por la bestia (Anticristo) y el falso profeta en la batalla final y los derrotará, arrojando a la bestia y al falso profeta directamente al infierno (Apocalipsis 19.19-21). Los sobrevivientes del período de la tribulación serán reunidos ante Él en el juicio de ‘las ovejas y los cabritos’ (Mateo 25). También juzgará a Israel de la misma manera, como se profetiza en Ezequiel 20.33-44. En ese momento, los impíos serán expulsados de la tierra al lugar de castigo. Los justos entrarán en el reino (Mateo 25.31-46) y repoblarán el mundo, teniendo hijos de manera normal (Isaías 11.6-8, 65.20, Zacarías 8.4-5). El diablo será atado durante mil años, y será arrojado al pozo sin fondo, donde estará encerrado y sellado para que no vuelva a engañar a las naciones hasta que se cumplan los mil años”. Apocalipsis 20.3-4

Los santos en Cristo Jesús

Cuando Jesús regrese, los santos volverán con Él (en términos neotestamentarios, “santos” simplemente significa aquellos que han sido redimidos). En Zacarías 14.5 leemos,

Y vendrá Jehová, mi Dios, y con él todos los santos. Zacarías 14.5

Judas 1.14 dice,

14 De estos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: «Vino el Señor con sus santas decenas de millares, …» Judas 1.14

En Apocalipsis 19, Juan ve a Jesús venir como ‘REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES’.

Y los ejércitos del cielo, vestidos de lino fino, blanco y limpio, le seguían’. Apocalipsis 19.14

Los que están vestidos de lino fino, blanco y limpio, ya han sido identificados en el mismo capítulo como “santos” (Apocalipsis 19.8). 

De manera que los que han sido redimidos por la sangre de Jesús en la era actual volverán con el Señor en cuerpos glorificados y reinarán con Él en la tierra renovada del período milenario. Las personas que tomarán parte en este glorioso evento son aquellas que han sido llevadas a estar con el Señor después de la muerte o que han participado en el Rapto de la Iglesia:

16 El Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo. Entonces, los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 1 Tesalonicenses 4.16-17

Tendrán nuevos cuerpos eternos (1 Corintios 15.53-54) no sujetos a la muerte ni a la decadencia.

Jesús también resucitará a los que fueron martirizados por su fe durante el período de la tribulación.

4 Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar. Y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Ésta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años. Apocalipsis 20.4-6

Esto significa que aquellos que han creído en Jesús durante el periodo de la tribulación después del rapto de la iglesia también serán resucitados, y reinarán con Jesús en el reino mesiánico. 

Los redimidos de Israel / el período del Antiguo Testamento también serán resucitados:

»En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo. »Será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen inscritos en el libro. 2 Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados: unos para vida eterna, otros para vergüenza y confusión perpetua. Daniel 12.1-2

13 En cuanto a ti, tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.”» Daniel 12.13

Ver también Isaías 26.19, Ezequiel 37.

El Reino Milenario

Tras el regreso del Mesías y el juicio de los impíos, el Señor reinará sobre la tierra trayendo un período de paz y prosperidad universal. En el pasaje de Isaías 2 ya citado en este artículo, la Biblia dice que las naciones subirán a escuchar la palabra del Señor en Sión, dirigiéndose al templo del Señor reconstruido en el monte Sión, que se elevará por encima de las demás colinas alrededor de Jerusalén. Buscarán al Señor y caminarán por sus caminos. Esto implica un cambio total de la situación mundial actual en la que la abrumadora mayoría se burla y rechaza la palabra de Dios y camina en sus propios caminos hacia la destrucción. También habrá un cambio total en la manera en que se relacionan las personas entre sí. En lugar de guerra y hostilidad, habrá un acuerdo de paz entre todas las naciones – incluyendo la situación actualmente intratable de Oriente Medio.

23 En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto hasta Asiria, y entrarán asirios en Egipto y egipcios en Asiria; y los egipcios y los asirios servirán juntos a Jehová. 24 En aquel tiempo, Israel será tercero con Egipto y con Asiria, para bendición en medio de la tierra, Isaías 19.23-24

Isaías 2.4 nos dice que se pondrá fin a toda la producción de armas y a todo entrenamiento militar. Todo esto sucederá porque la palabra del Señor saldrá de Sión. 

El Señor mismo estará allí para juzgar entre naciones y resolver sus disputas. El Salmo 2.9, Isaías 11.4 y Apocalipsis 19.15 dicen que Él gobernará a las naciones con “vara de hierro” – en otras palabras, no podrán votar para sacarlo del poder o empezar a fabricar armas de guerra o hacer drogas o pornografía o cualquier otra cosa que sea mala en los ojos del Señor. Este será un gobierno benévolo que creará el bienestar y proveerá para todos los pueblos de la tierra.  

Los redimidos de Israel serán reunidos en la tierra de Israel y vivirán allí con seguridad.

Él reunirá a los desterrados de Israel, y reunirá a los dispersos de Judá de los cuatro rincones de la tierra. Isaías 11.11

¿Qué cambios podemos esperar?

El Señor provocará un cambio en el mundo natural cuando el desierto florezca (Isaías 35) y las aguas del Mar Muerto se curen y se vuelvan frescas, repletas de peces (Ezequiel 47). Incluso el reino animal cambiará cuando

6 Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro, el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. Isaías 11.6

Habrá abundante provisión para todos: 

4 Se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien les infunda temor. Miqueas 4.4

¿Tienen sentido estas profecías?

Estos cambios milagrosos sólo pueden producirse por el poder de Dios. Ningún gran hombre puede lograr estas cosas, así que el Mesías que las hará debe ser más que un gran hombre. Debe ser Emanuel / Dios con nosotros. Esto entra en conflicto con la enseñanza rabínica acerca del Mesías que dice que es un gran hombre que lleva a Israel a seguir la Torá y a caminar por los caminos de Dios y que trae la paz a las naciones. Para que ocurran el tipo de cambios que los Profetas describen y que tendrán lugar en la Era Mesiánica, el Mesías debe ser más que un gran hombre, debe ser una persona divina. Varias profecías de la Biblia hebrea equiparan al Rey Mesías reinante con Dios.

Esto plantea la cuestión de Dios como una unidad plural (Padre, Hijo y Espíritu Santo) en oposición a Dios como una unidad absoluta única. Hay evidencia en el texto hebreo de la Biblia de que Dios es una unidad plural por lo que es posible que el Padre esté reinando en el cielo mientras el Hijo reina en la tierra.

Para más información acerca de este tema, véase nuestro artículo ‘El Mesías, un gran hombre o persona divina’

(También disponible en formato impreso a petición)

La profecía de Zacarías 14 habla de la venida del Mesías y muestra que el que reinará es el SEÑOR (Adonai / Yahvé). Dice,

3 Después saldrá Jehová y peleará contra aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. 4 En aquel día se afirmarán sus pies sobre el Monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén, al oriente. … 9 Y Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día, Jehová será único, y único será su nombre. Zacarías 14.3-9

La palabra utilizada para SEÑOR aquí es el término hebreo Yahvé que sólo se utiliza para Dios. Así, el SEÑOR estará de pie con los pies en el Monte de los Olivos (¿y el resto de Su cuerpo, donde estará?) y será rey sobre toda la tierra. Otros profetas hablan de la presencia del Señor en medio de su pueblo.

16 En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: “¡No temas, Sión, que no se debiliten tus manos!” 17 Jehová está en medio de ti; ¡él es poderoso y te salvará! Se gozará por ti con alegría, callará de amor, se regocijará por ti con cánticos. Sofonías 3.16-17

6 Regocíjate y canta, moradora de Sión; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.» Isaías 12.6

Durante este tiempo, todos los ídolos y las falsas religiones serán abolidos (Isaías 2.17) y sólo habrá un SEÑOR y una forma de adorarlo (y un idioma universal: el hebreo).

9 »En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento. Sofonías 3.9

¿Cómo se podrá lograr la paz y qué pasará con el mal?

Cuando los pueblos alaben a Dios y caminen por los caminos del Dios que los hizo, conocerán la paz y la armonía y “la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.” (Isaías 11.9). Habrá un buen gobierno mundial y una fe mundial en un solo Dios.

Durante este tiempo, los niños nacerán de manera normal a los sobrevivientes de la tribulación que entren en el Milenio. La vida larga será la norma, pero el pecado y la muerte seguirán siendo una posibilidad (aunque no para los que hayan sido resucitados previamente y vuelvan con el Señor en cuerpos glorificados):

20 No habrá más allí niño que muera de pocos días ni viejo que sus días no cumpla, sino que el niño morirá de cien años y el pecador de cien años será maldito. Isaías 65.20

Debido a que Satanás estará atado y no podrá engañar a las naciones durante los 1000 años y ya que el Señor Jesús estará gobernando a las naciones, la posibilidad de pecar será muy limitada. Pero al final del período de 1000 años:

7 Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión 8 y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla. Su número es como la arena del mar. 9 Subieron por la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; pero de Dios descendió fuego del cielo y los consumió. 10 Y el diablo, que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Apocalipsis 20.7-10

Los que se rebelan contra el reino del Mesías se unirán a Satanás en su rebelión final contra el SEÑOR al final de este período. Esta rebelión inútil terminará en una completa derrota para Satanás y todos los que se unan a él. 

Este será el fin del mundo cuando esta tierra sea quemada y Dios cree nuevos cielos y una nueva tierra en la que habrá justicia. Satanás y los pecadores no tendrán acceso alguno (Apocalipsis 21.22-27). Todos los creyentes ya salvados en el Señor serán llevados a esta nueva Jerusalén (Apocalipsis 21-22). Todos aquellos que no sean salvos serán arrojados al lago de fuego en el juicio del Gran Trono Blanco de Apocalipsis 20.11-15. Esto conducirá al estado eterno para los creyentes y los no creyentes por igual – con sólo dos destinos posibles – el cielo y el infierno. 

Hoy es el día de la salvación. Yeshua / Jesús el Mesías volverá pronto. Evita el infierno aceptando a Jesús como Salvador ahora para que tengas un papel que desempeñar en Su glorioso Reino venidero.

Tony Pearce

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